¡Cuidado con las dietas milagrosas!

El principal peligro que pueden ocasionar las famosas dietas milagrosas está relacionado, con ni más ni menos, que con nuestra salud. Suprimir durante un corto periodo de tiempo los nutrientes esenciales, puede suponer un serio riesgo a nuestro cuerpo.

No se debe jugar con ellas, ni por querer “lucir” mejor. Cuando seguimos una dieta muy estricta nuestro metabolismo se pone lento, ya que el organismo conserva la mínima energía que le estamos aportando. Obviamente, la consecuencia puede ser que la fuente de energía provenga de un tejido muy preciado, nuestra masa muscular.

Este tipo de alimentación puede generar alteraciones:

Del lado físico: se va a experimentar una debilidad muscular inmensa a medida que avancen los días. Se cae en una fatiga continua que nos va impidiendo realizar nuestra rutina de entrenamiento y nuestros quehaceres diarios.

Nuestro descanso también puede verse alterado, y fruto de ello, aparentar un peor aspecto como la aparición de ojeras.

Del lado psíquico: podemos encontrarnos con falta de vitalidad, cambios de humor, irritabilidad, depresión e incluso ansiedad, bajo apetito sexual… Y dentro de los casos más graves, derivar en trastornos como la bulimia o anorexia.

Dieta y estilo de vida saludable

La conclusión que debemos sacar es que todo aquello relacionado con la dieta, nunca se debe conjugar en la misma frase junto a la palabra rapidez.

Además, evita la desesperación por bajar de peso. Establecer una dieta saludable y el transcurso del tiempo, irán paulatinamente produciendo los cambios que nos propusimos en un momento dado.

Tal como hemos visto, dieta no debe significar ningún sacrificio, sino todo lo contrario, es mantener un estilo de vida saludable y feliz.

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