Mientras más color, mejor…

El dicho de que el amor entra por los ojos no solo aplica en lo sentimental, sino también en la comida. Los colores condicionan nuestra percepción de todo; incluso de los alimentos y es que todos sabemos que de alguna manera, el aspecto de la comida es fundamental.

Hoy te cuento la importancia del color de algunas frutas y verduras para que seas tú quien escoja como te quieres sentir.

Rojo: Llamativos por su color. Las manzanas, las fresas, las frambuesas, la sandía, así como también el tomate, el pimentón y el rábano son alimentos ricos en antioxidantes que fortalecen tu sistema cardiovascular, promueven una memoria audaz y disminuyen el riesgo de cáncer.

Verde: Mi favorito. Aporta a tu cuerpo luteína, potasio, vitamina C y ácido fólico. Tienes varias opciones desde  las hortalizas como la espinaca, brócoli, espárragos y lechuga; hasta las frutas como el kiwi, uvas y el infaltable aguacate.

Naranja y amarillo: Indispensables en tu nevera y concordarás conmigo en que en esos antojos dulces las bananas, la piña, la naranja y las mandarinas son una buena opción. Claro que si prefieres la calabaza y las zanahorias también encajan si de proporcionar potasio, vitamina C y ácido fólico hablamos.

Recuerda que un plato colorido tiende a ser más saludable y apetitoso que un plato uniforme. A continuación de te dejo algunas opciones de comidas fáciles de preparar, saludables y llenas de color…

¡Pruébalas y me cuentas como te va!

Escribir un comentario