8 pasos para tener una vida sana siempre.

Muchos creen que ser saludable es sinónimo de sacrificio y restricción, pero lograrlo es sencillo relativamente y lo mejor de todo es que la única inversión que se requiere es la proponértelo.

Ni dietas basadas en frutos rojos o agua mineral traída directamente del Himalaya, ni rutinas de ejercicios al estilo militar son necesarias para llevar una vida en equilibrio. Todo lo que se necesita está al alcance de nosotros y se puede hacer sin necesidad de invertir grandes sumas de dinero, ni de cambiar radicalmente nuestra vida y la de nuestra familia.

Hoy quiero contarte 8 pasos que llevo en mi vida para conseguir una vida sana.

  1. Conócete a sí misma: Antes de tomar decisiones en cuanto a cambios de rutina, haz una visita al médico y al odontólogo. Realízate chequeos preventivos de rutina, y revisa tu peso que es un indicador de tu salud. Conocerse ayuda además a identificar mucho más fácil cuando algo no funciona bien.
  1. Aliméntate de muchos colores: Trata siempre de escoger mejor qué comer de acuerdo a los gustos personales. Lo importante es que sea variado y colorido pues entre más colores se garantiza la ingesta de mayores nutrientes. Entre los cambios sencillos que se pueden hacer está llevar contigo algunos snacks saludables para que los tengas a la mano cuando sientas hambre. Aquí te recomiendo una manzana verde que queda deliciosa con una cucharada de maní; también pueden ser una zanahorias pequeñas, son semi dulces y nos van a quitar los antojos por algo dulce, tienen mucha fibra y nos llenan rápidamente o un puñado de frutos secos. En cuanto a la despensa, te recomiendo dejar un poco las harinas refinadas o si crees que puedes déjalas por completo y busca harinas integrales. Busca armar un arcoíris en la refrigeradora con los colores de las frutas y verduras que se deben consumir más. Te recomiendo que sean cinco porciones como mínimo al día.

El punto de la alimentación es uno de los que más cuesta adoptar y cambiar, entre otras razones porque contiene un componente psicológico muy fuerte.

Mucho ojo con esto: Si nos comemos un dulce de más o cedimos a la tentación de una hamburguesa no hay que sentir culpa por eso, porque esas emociones pueden llevarnos a rendirnos y comer de más.  Trata siempre de comer con consciencia y pensando que lo que estás comiendo le va a hacer bien a tu cuerpo.

  1. Paso a paso: La recomendación de hacer actividad física es imprescindible. Lo ideal es practicarlo 3 veces por semana. Empieza caminando, es un ejercicio suave, de bajo impacto y que le permitirá a tu cuerpo irse adaptando a esta nueva rutina. Pero para combatir la pereza y ver mejores resultados, conviene buscar actividades divertidas que favorezcan el movimiento, como por ejemplo bailar, o alguna otra rutina con un instructor en un gimnasio. También te recomiendo establecer metas como correr tus primeros 5k y si las cumples, hay que usar un método de la recompensa, teniendo en cuenta que no sea comer en exceso. Si no tienes tiempo en lo absoluto para ejercitarte entre semana llega al trabajo en bicicleta, camina durante diez minutos a la hora del almuerzo, o prefiere las escaleras al ascensor, son pequeños cambios que se pueden hacer y con constancia traen buenos resultados.
  1. Duerme bien: Este punto es tan importante como llevar una dieta balanceada o hacer ejercicio porque el descanso permite administrar mejor la energía. Para lograrlo, hay que apagar el televisor, el computador o el celular un par de horas antes de dormir porque la luz incandescente de estos aparatos nos mantiene alerta y hace difícil conciliar el sueño. Una buena idea puede ser tomar un baño de agua caliente, pues esto deja los músculos más relajados y dispuestos para descansar. Si los problemas de sueño vienen de varios meses atrás, busca un especialista que te ayude a corregir este mal hábito.
  1. Maneja el estrés: Para tener una vida saludable, es necesario tener un buen estado de ánimo. Actividades como la meditación, el yoga u otras de distracción ayudan a mantener las situaciones estresantes a raya. Empieza a encontrar maneras de manejar las situaciones estresantes para que luego no estallen y se arme un problema mayor. Haz ejercicios de respiración que te ayudarán a calmarte o busca una actividad que te permita descargar toda esa tensión, la mía es correr porque me desconecta de todo, pero cada una tiene una preferida, y si aún no la tienes empieza a probar hasta que la descubras.
  1. Disfruta de los amigos: Crear relaciones duraderas es positivo para el estado de ánimo. Empieza a elegir mejor a las personas con las que tratas a diario, pues compartir con quienes encuentras puntos en común y tienen perspectivas parecidas a las tuyas, es un incentivo mayor para cumplir con tus objetivos . Rodéate de gente positiva!
  1. Ejercita la mente: Participar en actividades estimulantes puede ser bueno para el cerebro. Se ha demostrado en variados estudios que poner a prueba la mente con actividades como la lectura, los juegos de mesa o aprender cosas nuevas ayuda a prevenir el desarrollo de la demencia. Tal vez sea un buen momento para empezar a estudiar nuevamente.
  1. Cuida la vida:Si tienes problemas graves de salud o padeces de una enfermedad crónica lo mejor es estar en manos siempre de tu medico y seguir el tratamiento. De la misma forma, hay que evitar el tabaco, el exceso de alcohol o cualquier otra adicción.

Escribir un comentario